El pasado jueves para celebrar el día del Libro fui invitado para acompañar a los alumnos de primero en una actividad planificada y coordinada por la docente de ECA.
Como habitualmente, va en general desde que soy padre me rehúso bastante a acompañar a mis grupos a salidas didácticas. Esa cosa que te viene con los años y se llama vejez. También es una buena excusa para poner a prueba a los jóvenes noveles docentes, en fin está vez dije que sí.
Gratísima sorpresa me lleve al llegar a la escuela y ser recibido por un coro de niños que a coro nos gritaron: bienvenidos. El que los gurises del Liceo le contaran un cuento a sus excompañeros, el recibir de regalo un cuento narrado e interpretado por los alumnos de escuela, hicieron de esta salida, un lindo momento