lunes, 29 de junio de 2009

Adivina, adivinador


En cierta ocasión, un profesor propuso en clase la siguiente apuesta:

“En esta hoja he escrito un suceso que puede o no ocurrir durante la clase. Escriban en un papel SÍ, si creen que ocurrirá, o NO si creen que no ocurrirá. Yo los recogeré y los guardaré en el cajón. A quien acierte, le daré 10 pesos; y quien falle me tendrá que darme 5 pesos”.

Acabada la clase, el profesor leyó lo que había escrito en la hoja y pidió que se acercara a recoger sus 10 pesos quien hubiera acertado con su respuesta.

¿Se acerco alguien?

viernes, 19 de junio de 2009

Copa Marone

Se disputo la Copa Marone entre los equipos Nicolitos F.C, C. S. y D. Moviendo La Croqueta, Ta manana F.C. y Deportivo Cualquiercosa.

El equipo ganador conseguía 3 puntos; los que empataban, un punto cada uno, y los que perdían, ninguno. Lo curioso es que cada uno de los equipos metió un gol, y aún así la clasificación fue:



¿Cuáles fueron los resultados de los partidos?

martes, 16 de junio de 2009

El acertijo del club deportivo


Un club deportivo que cuenta con 60 socios decide organizar una comida para celebrar los éxitos cosechados durante un año.

Dado que no tenían mesas grandes, los organizadores optaron por distribuirlos en pequeños grupos.

Pero si los sentaban de 2 en 2, sobraba uno; si los acomodaban de 3 en 3, también sobraba uno; y si lo hacían de 4 en 4, seguía sobrando uno. Finalmente, vieron que si los sentaban de 5 en 5 no sobraba ningún comensal.

¿Cuántos socios asistieron a la celebración?

jueves, 11 de junio de 2009

Alumnos y calificaciones


De 50 alumnos se sabe que 36 tienen entre 5 y 10 puntos, 12 alumnos entre 3 y 4 puntos, y 2 alumnos entre 1 y 2 puntos.

Calcular la frecuencia de cada dato, la frecuencia relativa y la frecuencia acumulada (en forma ascendente).
Representar en un gráfico circular.

viernes, 5 de junio de 2009

Los 35 camellos


Hacía pocas horas que viajábamos sin detenernos cuando ocurrió una aventura digna de ser relatada, en la que mi compañero Beramiz, con gran talento, puso en práctica sus habilidades de eximio cultivador del Álgebra.
Cerca de un viejo albergue de caravanas medio abandonado, vimos tres hombres que discutían acaloradamente junto a un hato de camellos.
Entre gritos e improperios, en plena discusión, se oían exclamaciones:
- ¡Que no puede ser!
- ¡Es un robo!
- ¡Pues yo no estoy de acuerdo!
El inteligente Beramiz procuró informarse de lo que discutían.
-Somos hermanos, explico Salem Nasair, y recibimos como herencia esos 35 camellos. Según voluntad expresa de mi padre, me corresponde la mitad, a mi hermano Hamet Namir una tercera parte y a Harim, sólo la novena parte. No sabemos, cómo efectuar la división, y a cada reparto propuesto por uno de nosotros sigue la negativa de los otros dos. Ninguna de las divisiones ensayadas hasta el momento, nos ha ofrecido un resultado aceptable. Si la mitad de 35 es 17 y medio, si la tercera parte y también la novena de dicha cantidad tampoco son exactas ¿cómo proceder con la división?
-Muy sencillo, dijo Beramiz. Yo me comprometo a hacer con justicia la división, mas antes permítanme que una a esos 35 camellos de la herencia este espléndido camello que nos trajo hasta aquí....
-Amigos míos, dijo, voy a hacer la división justa y exacta de los camellos, que como ahora ven son 36.
Y volviéndose hacia el más viejo de los hermanos, hablo así:
-Tendrías que recibir, amigo mío, la mitad de 35, esto es: 17 y medio. Pues bien, recibirás la mitad de 36 y, por tanto, 18. Nada tienes que reclamar puesto que sales ganado con esta división.
Y dirigiéndose al segundo heredero, continuó:
-Y tú, Hamed, tendrías que recibir un tercio de 35, es decir 11 y poco más. Recibirás un tercio de 36, esto es 12. No podrás protestar, pues también tú sales ganado en la división.
Y por fin dijo al más joven:
-Y tú, joven Harim Namir, según la ultima voluntad de tú padre, tendrías que recibir una novena parte de 35, o sea 3 camellos y parte del otro. Sin embargo, te daré la novena parte de 36 o sea 4. Tu ganancia será también notable y bien podrás agradecerme el resultado.
Y concluyó con la mayor seguridad:
-Por esta ventajosa división que a todos ha favorecido, corresponden 18 camellos al primero, 12 al segundo y 4 al tercero, lo que da un resultado (18+ 12 + 4 = 34) de 34 camellos. De los 36 camellos sobran por tanto dos. Uno, como saben, pertenece a mi amigo y compañero, otro es justo que me corresponda, por haber resuelto a satisfacción de todos el complicado problema de la herencia....

El texto anterior fue extraido de libro titulado: "El hombre que calculaba". Si les interesa leer el cuento completo lo pueden encontrar en: http://www.librosmaravillosos.com/hombrecalculaba/capitulo03.html

En esa dirección también pueden encontrar otros cuentos de dicho libro.

martes, 2 de junio de 2009

Amigas para siempre


Marta y Ana eran dos amigas que hacía tiempo que no se veían.

Marta preguntó a Ana cuántos libros tenía. Ana siempre explicaba las cosas de forma enigmática.

“No lo sé con exactitud – le contesto –; si hago grupos de dos, de tres, de cuatro, de cinco o de seis, me sobra siempre uno; sin embargo, si los junto en grupos de siete no me sobra ninguno”.

Marta adivinó el número de libros que tenía Ana.

¿Cómo lo dedujo?

¿Cuántos libros tenía Ana?

El reparto de manzanas